El calabacín verde es un clásico del huerto de verano, muy productivo y fácil de integrar en cocina por su sabor suave y su gran versatilidad. Es una planta de crecimiento vigoroso que agradece un cultivo en suelo fértil, riego regular y bastante sol, ofreciendo frutos ideales para salteados, cremas, parrilla y todo tipo de recetas caseras.
Buena resistencia al frío para siembras de otoño en invernadero y primavera temprano.
Fruto cilíndrico, verde, de 18 a 21 cm de longitud.