Mantener el agua de tu piscina cristalina, pura y microbiológicamente segura es el pilar fundamental para disfrutar del verano sin riesgos para la salud. En el catálogo de esgarden.es disponemos de una gama completa de productos químicos y sistemas de tratamiento de agua de calidad profesional. Desde desinfectantes clásicos como el cloro y el bromo, hasta soluciones avanzadas de cloración salina, reguladores de pH, alguicidas de choque y floculantes.
Ordenar por
Precio
El secreto de un agua transparente no radica en añadir productos al azar, sino en comprender los parámetros que definen la salud del vaso y cómo interactúan entre sí.
El pH es el indicador más importante en el tratamiento de la piscina y debe mantenerse siempre entre 7.2 y 7.6. Si el pH se descontrola, los desinfectantes como el cloro pierden hasta un 70% de su efectividad, aparecen algas y se producen irritaciones en ojos y piel. Además, en la zona centro peninsular es vital vigilar la alcalinidad total; si esta es muy baja, el pH sufrirá fluctuaciones bruscas indeseadas, mientras que si es muy alta, el agua se volverá turbia y calcárea. Contar con incrementadores y minoradores de pH de disolución rápida es el primer paso antes de aplicar cualquier otro tratamiento.
El cloro (en tabletas, granulado o líquido) sigue siendo el desinfectante más extendido por su excelente relación coste-eficacia y su alto poder destructivo contra bacterias. Sin embargo, para piscinas cubiertas, spas o usuarios con pieles sensibles, el bromo es una alternativa extraordinaria, ya que es más estable a altas temperaturas y no genera los molestos olores de las cloraminas. Por su parte, el oxígeno activo representa la opción de desinfección ecológica y sin cloro más pura, ideal para piscinas familiares ya que no irrita las mucosas, no destiñe los trajes de baño y deja el agua completamente inodora.
El cloro (en tabletas, granulado o líquido) sigue siendo el desinfectante más extendido por su excelente relación coste-eficacia y su alto poder destructivo contra bacterias. Sin embargo, para piscinas cubiertas, spas o usuarios con pieles sensibles, el bromo es una alternativa extraordinaria, ya que es más estable a altas temperaturas y no genera los molestos olores de las cloraminas. Por su parte, el oxígeno activo representa la opción de desinfección ecológica y sin cloro más pura, ideal para piscinas familiares ya que no irrita las mucosas, no destiñe los trajes de baño y deja el agua completamente inodora.
El agua de red en muchas áreas de la Alcarria, Madrid y el Corredor del Henares presenta niveles elevados de dureza cálcica, lo que plantea retos específicos para el mantenimiento de las piscinas locales.
La electrólisis salina es un sistema fantástico que genera cloro natural a partir de sal común, pero el clima seco y las aguas duras de Guadalajara exigen un cuidado extra. La cal tiende a depositarse rápidamente en las placas de titanio de la célula del clorador, reduciendo la producción de desinfectante. Para evitarlo, disponemos de equipos con inversión de polaridad automática y limpiadores de células específicos que eliminan los depósitos calcáreos sin dañar los metales preciosos del electrodo, asegurando un funcionamiento óptimo durante todo el verano.
La electrólisis salina es un sistema fantástico que genera cloro natural a partir de sal común, pero el clima seco y las aguas duras de Guadalajara exigen un cuidado extra. La cal tiende a depositarse rápidamente en las placas de titanio de la célula del clorador, reduciendo la producción de desinfectante. Para evitarlo, disponemos de equipos con inversión de polaridad automática y limpiadores de células específicos que eliminan los depósitos calcáreos sin dañar los metales preciosos del electrodo, asegurando un funcionamiento óptimo durante todo el verano.
En la zona centro, las noches son muy frescas y la pérdida de calor por evaporación es el principal enemigo del ahorro energético en un spa. Por este motivo, es indispensable contar con una cubierta térmica de alta densidad y buen grosor. Este accesorio no solo actúa como una barrera de seguridad que evita que caigan hojas, polvo o insectos al agua, sino que reduce drásticamente el tiempo que el calefactor del jacuzzi necesita estar encendido, manteniendo la temperatura del agua de un día para otro con el mínimo impacto en tu factura de la luz.
Ordenar por
Precio